
Estado y empresa: dos conceptos que se entremezclan y en ocasiones no se tienen claras las diferencias cuando se habla de los que los gestionan.
Los candidatos a las presidencias de las repúblicas, por ejemplo, llegan a ese lugar por diferentes caminos.
Uno puede ser por la militancia política o social, otro por pertencer a familias históricamente políticas, también puede ser por tener contactos políticos, otro el camino empresarial y alguno más.Pero en el que nos focalizamos en este caso es en el camino empresarial. En dicho camino llegan a un determinado lugar por haber gestionado con éxito cualquier tipo de empresa o simplemente por haber demostrado dicha capacidad para hacerlo.
Un ejemplo es el caso de Mauricio Macri en Argentina.
La pregunta es: ¿
cuánto importó que Macri haya sido presidente de Boca Juniors durante varios años (en los cuales realizó una muy buena gestión y en los cuales los títulos conseguidos por el club son innumerables) para haber llegado a ser gobernador de Bs. Aires?.
Lo que queremos plantear es que
algunas virtudes son muy distintas a las que se requiere para cargos políticos que para cargos empresariales.
Para ser un “buen animal político” es
condición necesaria y excluyente tener sensibilidad social.
Así que a no confundir, porque podemos crear espejismos.