lunes 9 de agosto de 2010

La Particularidad Colombiana

La mayoría de los países de sudamérica han tenido en la última década gobiernos de izquierda, pseudo izquierda o al menos autoproclamados de izquierda. Y en la mayoría de los casos fueron reelectos.

¿De qué manera se puede intentar explicar entonces lo transcurrido en Colombia?, que tuvo un presidente dos períodos consecutivos considerado por muchos de lo más corrupto y acusado de estar relacionado con los paramilitares y el narcotráfico en su país. Uribe fue y es el mayor aliado de Estados Unidos de los presidentes sudamericanos de esta década, y la conveniencia mutua llegó a tal punto de instalar siete bases militares en Colombia, país causalmente vecino del gobierno que más ha desafiado los intereses estadounidenses en la región, Venezuela.

Una posible explicación del camino recorrido por Colombia es que a diferencia de otros países, la guerrilla nunca eligió definitivamente el camino de la política (en el sentido de participar en la democracia). Por lo tanto, favoreció a la derecha de ese país, y sirvió como excusa de muchas de las políticas llevadas a cabo.


Esa sería una respuesta sencilla siempre y cuando no tuviéramos en cuenta el narcotráfico colombiano y sus complementarios paramilitares. Este último ingrediente entrevera más la cuestión. Quizás las FARC nunca dejaron las armas porque entendieron que con los paramilitares sería un terrorismo de estado perpetuo. Entonces no se las puede culpar tan sencillamente de no haberse rendido aún.


El hecho es que hoy Colombia se encuentra con un controvertido presidente saliente (Uribe), que luego de haber estado dos períodos seguidos, se le asigna (másmenos) un %75 de aprobación de la ciudadanía (vaya a saber con que tipo de consultoras). Y eso teniendo en cuenta que deja a la mitad de la población en la pobreza, a pesar del buen ritmo de crecimiento de PBI que tuvo en los últimos años.


Debe de tener una buena propaganda local; es de esperar que los grandes medios de Colombia son afín al ex presidente y sus políticas, porque de lo contrario, ya los hubiera ido a visitar algún paramilitar disfrazado de guerrillero.