
Por momentos da la impresión de que Mujica le ganó la batalla a Astori en las internas pero que perdió la guerra finalmente, ya que lo necesitó para no peligrar las elecciones nacionales como vicepresidente y más aún precisó aclarar que la macroeconomía iba a estar a cargo del vicepresidente. Se apreciará mejor que tanto sí o que tanto no a lo largo de los 5 años.
La cosa arrancó bien en cuanto a la política exterior, intentanto fomentar el integracionismo regional. Luego Mujica comenzó la guerra de negociación con los públicos, cosa que había anunciado claramente que iba a realizar: “quiero un estado al cual le vuele la bata”. Finalmente las “sorpresas” que salieron a la luz en la armada fue una positiva del actual gobierno hasta ahora.
Y luego vino la ley de presupuesto. Generalmente éste es el momento en el cual caen muchas críticas a los gobiernos, por la sencilla razón que se reparte dinero y salarios, además de que se discuten los planes presupuestados. La cuestión es que a la educación se le otorgó (hasta ahora) nuevamente el %4.5. Hace cinco años Astori casi renunciaba como ministro de economía porque no le daban los números para otorgar el 4.5; al final se pulieron los números para que se llegase progresivamente a un pseudo 4.5.
Se entiende que el número es un porcentaje y el 4.5 de hoy es mayor al de hace 5 años, pero el levante de la educación pública es impostergable. Y es infinito el espacio donde es necesario invertir. (La discusión de cómo instrumentar esa inversión es todo un tema “aparte”). Haber dado una señal hacia un crecimiento mayor progresivo al aumentar el porcentaje al menos a un %5 hubiera sido (o es) fundamental.
Se supone que el plan de viviendas va a estar polenta y ya se anunció para el año que viene una discusión sobre los medios de comunicación; pero en cuanto a la redistribución de la riqueza y sobre los altos costos de vida poco se sabe. Bueno sería que se cierre el año a la izquierda.
Una buena opción sería anular finalmente antes de fin de año la ley de caducidad. Alegatos en relación a los convenios internacionales firmados hay. Pero en el fondo se debe hacer por principios; y además para remediar la decisión de no haber apoyado la campaña para la anulación por miedo a poner en riesgo las elecciones nacionales.
Ya está de lunas de miel; la próxima, a la izquierda. (0 esta misma y dar un %5 al menos).