
Tener un candidato único es la solución para el Frente Amplio, entre algunos otros importantes cambios.
La última elección interna fue vergonzosamente tratada en la interna. Se dijeron cosas que luego no se pueden borrar con el codo.
Con esas elecciones internas pierden sentido muchos elementos de los que significa una fuerza política, porque lo prioritario pasará (si ya no pasó)a ser el marketing político mediático hacia fuera de la fuerza política para ganar esas elecciones. Y ese tipo de comunicación política está bueno dejársela un poco más a los Macris, Pedros, y otros, e intentar construir algo distinto a la cultura panfletera.
La izquierda ya ha conocido de cerca de a la ciudadanía y su opinión pública. Una sorpresa fue el resultado de la votación de la última papeleta rosada, así como todavía sorprende que las encuestas estén dando que más del 60% (de los encuestados) apoyaría bajar la edad de imputabilidad a 16 años.
La mejor manera de agilizar al Frente Amplio para luego democratizarlo sería elegir entre todos los sectores ya al próximo candidato/a.
De otra manera la militancia por el Frente Amplio va a seguir cuesta abajo. La que sí se podrá mantener en parte es la militancia sectorial, pero la independiente pierde sentido.
Como ya se ha mencionado, la señal de renovación para los jóvenes también es determinante para el corto, mediano y largo plazo. Esa señal es que el próximo candidato no sea alguien de la vieja guardia, ni Vázquez, ni Astori, ni Topolansky, ni etc.
En un artículo anterior se había sugerido los nombres: Daniel Martinez, Marcos Carámbula, Constanza Moreira, Raúl Sendic, Oscar de los Santos.
Entonces, la propuesta que se hace es la siguiente:
paso1: juntarse todos los representantes de los sectores con representación parlamentaria porcentualmente y la adecuada cantidad de representantes de la estructura partidaria.
paso2: elegir uno de los precandidatos.
paso3: se comienza a discutir cuales son los planes para hacer, los programas de gobierno, como se vuelve una estructura política más flexible, como se interactúan las diferentes juventudes de los diferentes sectores, como se logra convocar a personas con ganas de participar, como se tomarán las decisiones en el futuro, como funcionará la relación gobierno-coalición, etc.
paso4: A partir del paso3 todo es más sencillo, porque habrá una propuesta clara, y el que se quiere sumar bien.
Rafael Renau
Publicado en Semanario Voces